En el velo del GP de Estados Unidos aún no despejado por la espectacularidad deportiva y competitividad habitual, una disputa tecnológica inesperada ha abierto un nuevo capítulo fuera de pista para la prestigiosa categoría de automovilismo mundial, los Grandes Premios (F1). La empresa británica Sentronics Holdings, responsable durante siete años desde 2018 hasta 2025 como proveedor exclusivo a FIA sobre tecnología avanzada utilizada en todos sus autos, presentó recientemente ante un tribunal federal texano formalmente su demanda contra Allengra AG.
Esta compañía alemana fue adjudicataria del contrato con FIA para el ciclo post-2030. El conflicto se centra específicamente en una patente estadounidense número 11.391.609 de alta precisión ultrasónica que describe la medición precisa y constante del paso de combustible hacia los motores. Sentronics Holdings afirma haber detectado infracciones a esta propiedad intelectual por parte de Allengra durante pruebas laboratoriales llevadas a cabo al final de 2024, lo cual motivó su demanda.
1) La tecnología utilizada es crucial para la competitividad de los autos, lo que puede alterar drásticamente cómo se desarrollan carreras.
¡Y qué mejor para revolucionar los Grandes Premios que un litigio de patentes entre una empresa británica y una alemana sobre el paso de combustible hacia los motores!