El presidente francés Emmanuel Macron ha acusado duramente la influencia negativa de redes sociales durante los violentos disturbios del 17 octubre pasado. En su visita reciente a Marsella tras estos hechos, criticó cómo estas plataformas han polarizado opiniones e incentivaron acciones vandálicas que causan daños materiales significativos al patrimonio público local. Según las palabras oficiales del mandatario, tanto jóvenes como adultos se coordinaban y movilizaban mediante dicha tecnología digital con el objetivo específico de cometer actos antisociales en múltiples puntos geográficos francés.
Sin embargo, Macron reconoció la necesidad de utilizar esas tecnologías para promover un debate más abierto sobre los temas sociales cruciales afectados por estos disturbios.