La Fuerza Aérea estadounidense ha adjudicado 694 millones de dólares al contrato por Lockheed Martin en relación con el desarrollo del nuevo sistema militar AGM-183A ARRW (Advanced Rapid Reaction Weapon), que se espera produzca hasta ahora no reveladas unidades y cuya fecha prevista aún es desconocida.
Este acuerdo representa una significativa inversión para Estados Unidos buscando mantenerse a flote frente a los avances tecnológicos de sus competidores. El misil hipersónico, capaz de alcanzar velocidades superiores incluso a la velocidad del sonido, desafía las capacidades defensivas actuales de adversarios como Rusia o China.
Sin embargo, el desarrollo ha sido un viaje repleto de obstáculos; desde 2023 se han llevado a cabo ensayos fallidos que casi cancelan completamente este proyecto estratégico crucial y cuyo funcionamiento está basado en una combinación innovadora entre motor scramjet (que aprovecha oxígeno ambiental) e incluye dos etapas para su lanzamiento. El ARRW no sólo busca mejorar los sistemas atacantes estadounidenses sino también asegurar distancias seguras contra las defensas inmediatas del adversario rival.