En medio del empobrecimiento social cada vez más personas acuden por comida vencida en aplicaciones como Cheff para ahorrar dinero y cuidar la tierra.
En Argentina, las app gastronómicas están abriendo nuevos mercados entre los consumidores bajos gracias a ofertar alimentos expirando o cerca de caducidad al 50% menos de su costo original. Kim Durand, CEO de Cheaf, destaca el “mayor crecimiento” dentro de países donde operan estas plataformas innovadoras que conectan comerciantes con compradores apasionados por reducir huella ecológica sin sacrificar costumbres alimentarias tradicionales. El fenómeno se observa también en otros lugares del mundo como México y España, mientras la clase media empobrecida busca alternativas económicas para sus comidas diarias.